El Papel del Partido Socialista
Necesariamente, el análisis de esta temática, tomará como fuente de inspiración, el documento de Estrategia Política aprobado por el 45º Congreso de nuestro Partido, celebrado recientemente.
En tal sentido reafirmamos que el triunfo electoral obtenido por el EP-FA-NM el 31 de octubre es el resultado de la acumulación de las luchas populares mantenidas durante más de un siglo a nivel político y social, condensadas primero en la unidad sindical y luego en la unidad política de la izquierda.
En todo este largo trayecto los socialistas fuimos protagonistas de primer nivel, tanto en la unidad sindical como en la unidad política de las izquierdas, y una de nuestras contribuciones sustanciales se representa por el hecho de que un compañero salido de nuestras filas, el Dr. Tabaré Vázquez acceda a la Presidencia de la República.
El acceso al gobierno nacional y a ocho gobiernos departamentales coloca en manos de la izquierda importantes resortes de poder para avanzar en el cumplimiento de su proyecto.
En esta etapa se vuelve fundamental el rol y la importancia del PS, por tal razón debe desarrollar al máximo todas sus potencialidades y riquezas; reafirmando sus señas de identidad tradicionales: defensa de los intereses populares, de la democracia, de la libertad, de los derechos humanos y lucha contra el imperialismo, el colonialismo y toda forma de opresión.
Tenemos que prepararnos para abrir las puertas a una nueva generación que se incorporará a la militancia política y a la vida partidaria y conducirá, sin lugar a dudas, al PS hacia futuros triunfos.
Se debe estar alerta contra los riesgos que en situaciones similares muestra la historia: descuidar la vida y el crecimiento del partido a veces ante las urgencias del gobierno, la pérdida de la referencia ideológica, el alejamiento del pueblo y los fenómenos del burocratismo o autoritarismo, la permeación por la cultura e ideología del adversario o la caída simple y llana en la corrupción.
Debemos identificar situaciones que existen hoy: la “fractura” entre la reflexión y la acción nos conducen en una lógica de actuar puramente en la “necesidad” de gobernar, y el Partido es una organización que proporciona inteligencia, militancia, perspectivas, fundamentos políticos a una gestión, pero que ha estado antes de este gobierno y estará cuando este cese.
El Partido es una herramienta histórica que no debe, en ningún caso, mimetizarse con el gobierno. El gobierno es un instrumento fundamental para la realización del proyecto; de su buen resultado dependemos todos, en una acumulación histórica, pero la construcción de este proceso no se agota en el mismo.
Nuestras prioridades son las siguientes:
1 -Impulsar el programa, con los énfasis propios y en la marcha en esa dirección orientar al gobierno, a la fuerza política y a la sociedad.
2 -Profundizar el crecimiento y extensión del PS y su desarrollo en la sociedad. Para ello es necesario abordar el permanente desarrollo de la democratización del Partido y la transparencia de la vida interna, buscando siempre la unidad, la síntesis de todas las posiciones dentro de los marcos que fijan nuestros estatutos.
3 Reconocer, continentar y contribuir a la síntesis de los conflictos que surjan entre los diferentes sectores sociales por la propia dinámica social o por la marcha del programa.
4 Mantener la vigencia y el desarrollo creativo de la ideología socialista como elemento central de nuestra identidad.
5 Desarrollar la síntesis permanente de continuidad y renovación, en ningún caso para negar lo que ya tenemos, sino para sumarlo, potenciarlo y sintetizarlo con lo muevo a desarrollar. Para los socialistas la renovación es una tarea permanente y nunca terminada, e implicó siempre la elaboración de respuestas nuevas a problemas nuevos.
6 Avanzar hacia una síntesis que integre en forma enriquecedora a todos los componentes que contribuyen a la riqueza y diversidad del PS, entendiendo por la misma, a todos los compañeros que militan en diferentes frentes y actividades. En nuestro Partido hay una base muy compartida de acuerdos que hacen a su identidad, a su ideología, a su línea política y al tipo de funcionamiento partidario, que rechaza la existencia de fracciones organizadas. No obstante lo cual hay que cuidar y promover siempre la unidad del Partido, impedir que este se transforme en una federación de agrupamientos, incluir a todos, escuchar e integrar todas las opiniones, votar democráticamente y acatar a las mayorías dentro de lo que marcan los estatutos partidarios.
7 Dado que el Espacio 90 constituye la unidad “Político Electoral” básica del Partido, nuestro accionar deberá estar dirigido a ampliar y profundizar su papel, procurando una mejor articulación en todos los niveles, definiendo estrategias de desarrollo y apuntando a potenciarlo, como dinamizador y respaldo del gobierno progresista.
La experiencia de estos años obliga a reconsiderar algunos aspectos que hacen al futuro de este acuerdo político, que hasta el momento ha funcionado sólo como una alianza electoral. Por esa razón la XI Convención Departamental encomienda a la nueva dirección la realización de un evento sobre este trascendente tema.
Ese debate deberá incluir la dilucidación de aspectos tales como cual debe ser la actitud del PS en materia de acuerdos electorales, los alcances y características de las alianzas a impulsar, si se aspira a conformar meras alianzas electorales o se procurará generar expresiones de las mismas a nivel de la base política.
8 El PS profundizará su labor de articulación al interior de la fuerza política para consolidar la labor del gobierno y prefigurar los caminos hacia los futuros desafíos políticos y electorales, para ello es exigible un salto de calidad en el proceso de la unidad de la izquierda. Por tal razón hemos apoyado las iniciativas para integrar en una única estructura política a los grupos aliados del EP y el NE. Pero una fuerza política de gobierno necesitará más que nunca mantener aquellos principios rectores del FA: la unidad de acción, la unicidad de conducción y la participación de las bases en una estructura común de toda la fuerza política. Una tarea no menor a desarrollar por el Partido Socialista es contribuir a que las relaciones Gobierno Fuerza Política se desarrollen dé tal manera que facilite la tarea de gobierno en el cumplimiento del programa, así como encontrar los caminos alternativos frente a las dificultades.
9 El PS bregará por introducir cambios que permitan un mejor funcionamiento, una mayor iniciativa y mayor movilización en toda la estructura de la fuerza política, jerarquizando adecuadamente los Comités de Base. Debemos adecuar esa participación y esa militancia al nuevo rol de ser una fuerza de gobierno.
10 El PS desplegará su labor en ese campo, aportando sus propias orientaciones, buscando la articulación de la pluralidad de nuestra fuerza política mayor, buscando los acuerdos y la unidad pero con una firme y única conducción.
El Partido Socialista en Montevideo
Los socialistas fuimos y seguimos siendo protagonistas de primera línea en los avances obtenidos en nuestra ciudad. Primero en el proceso de acumulación que llevó al hoy presidente de la república compañero Tabaré Vázquez a ser el primer intendente de izquierda en el Uruguay; luego en todo el proceso de transformaciones realizadas en la ciudad en los períodos siguientes. En la actual administración valiosos compañeros y compañeras de nuestro partido ocupan responsabilidades importantes y están llamados a jugar un rol destacado para seguir avanzando sobre lo ya construido, contando también para ello desde los territorios con los compañeros y compañeras socialistas trabajando en los concejos vecinales, juntas locales y comisiones barriales. Esto constituye un formidable respaldo y aporte a la gestión y posibilita que, aunando criterios con los demás integrantes de la fuerza política, podamos avanzar, contando con y también exigiendo el respaldo del gobierno nacional, en todos aquellas cuestiones que debimos postergar en tanto tuvimos que asumir roles, fundamentalmente en materia de políticas sociales, de los cuales los gobiernos de la derecha desertaron. Los Socialistas somos conscientes que la profundidad de la crisis ha dejado consecuencias que no son fáciles de revertir. Montevideo, casi la mitad del país, tiene instaladas toda la gama de situaciones emergentes del proceso de deterioro que se vino procesando desde hace varias décadas y que las mismos, de orden estructural, precisan para su progresiva resolución de una batería de políticas cuya viabilidad va a estar dada en tanto se procese una profundización democrática que transite por toda la estructura municipal y ponga definitivamente en manos de las vecinas y vecinos de Montevideo la decisión sobre su propio destino.
En este mismo sentido los necesarios cambios institucionales, que deberán corresponderse con el actual estado de cosas en la sociedad, en la política, en la cultura y en la economía, pero cuya proyección no quede anclada en los problemas que tenemos hoy que resolver, sino en la perspectiva de la ciudad que queremos construir. Esto es lo mismo que decir a que tipo de sociedad aspiramos, o cual es la naturaleza de las relaciones sociales que aspiramos a establecer.
Con la lealtad que caracteriza a los Socialistas, podemos afirmar que nos sentimos parte del gobierno y esa es una actitud no menor a la hora de las decisiones cruciales; esas en las que medir los costos políticos termina siendo una mezquindad.
Debemos continuar realizando una gestión con absoluta transparencia, claramente visualizable para toda la ciudadanía.
A la hora de las decisiones, los socialistas haremos saber nuestros puntos de vista. Con absoluta lealtad hablaremos de nuestros acuerdos y nuestros desacuerdos, pero, cuando se tomen las decisiones – y gobernar es tomar decisiones en los ámbitos que corresponden- vamos a asumirlas como propias con todo lo que ello implica.
Programa del EP FA
La experiencia desarrollada en las anteriores administraciones y los avances obtenidos se constituyen en una formidable plataforma para seguir avanzando. El programa acordado por el conjunto de la fuerza política marca el camino por donde deben transitar las transformaciones y
los cambios sin marcar los límites de los mismos: podemos ir aún más allá en aquellas áreas en donde podamos trascender los propios objetivos de la etapa
Descentralización y Participación ciudadana
Si bien es cierto que el proceso de descentralización ha supuesto importantes avances en cuanto a participación y gestión es fundamental la reglamentación de la Reforma Constitucional aprobada en 1996 no llevada a cabo por falta de voluntad de los partidos tradicionales. En esta etapa se debe legislar para garantizar la electividad de los gobiernos locales instalados en las distintas jurisdicciones, con competencias de iniciativa, decisión y control contando con adecuados recursos materiales, financieros y trabajadores altamente capacitados.
Sería conveniente que la próxima dirección departamental llevara adelante todas las gestiones políticas necesarias para que, en acuerdo con otros sectores del FA, se concreten las modificaciones al diseño institucional de la descentralización de forma tal de asegurar estos cambios en el mediano plazo.
Esto supondría superar las contradicciones existentes dentro de la fuerza política, así como un salto cualitativo en cuanto a la definición democrática por el voto popular de los gobiernos locales. En este aspecto, que supone una profundización del proceso de descentralización, nuestro partido ha mantenido una firme posición, no contando hasta ahora, al interior de la fuerza política, con los apoyos necesarios para avanzar en pos de este objetivo.
La construcción de la ciudad
Fundamentalmente a través del desarrollo y articulación de políticas y programas sobre el territorio con una adecuada planificación estratégica, reafirmando las funciones de regulación, uso, control y articulación del territorio con las diversas políticas de vivienda, transporte, producción y trabajo, educación, seguridad pública etc. que se expresan reafirmando la convicción de la necesaria integralidad de éstas.
Mas Obras y Servicios
Es necesario impulsar nuevos niveles para la prestación de servicios y obras en todos los barrios. La imprescindible reestructura del tránsito y transporte será funcional con las nuevas políticas hacia el Arrea Metropolitana. El reordenamiento de las inversiones con un fuerte impulso de las necesarias obras de infraestructura vial y del espacio público van a estar orientadas a reedificar y calificar la ciudad en aquellas zonas intermedias y periféricas para hacerlas habitables y funcionales a la residencia y actividades comunitarias dignificando y mejorando la calidad de vida de aquellos sectores sociales más duramente golpeados y que sufrieron exclusión, segregación y que fueron condenados a la emergencia social.
Montevideo Productivo y Generador de Empleo.
Se dará prioridad a la articulación de fuerzas y la contribución en personal capacitado y recursos financieros como motor del desarrollo local en beneficio de la comunidad en aquellos emprendimientos productivos sustentables, actuando en consonancia con las políticas nacionales que se apliquen, promoviendo el desarrollo económico y productivo del departamento.
Políticas Sociales
Las mismas hoy cuentan como eje central en el ámbito nacional con el “Programa para la Emergencia Social”. Desde lo departamental se realizarán las articulaciones y coordinaciones
necesarias de complementariedad con el programa central buscando optimizar los recursos o reorientarlos a combatir decididamente la marginación y la exclusión social.
Las políticas sociales en este nuevo contexto se orientaran para propiciar el desarrollo económico que concluya en la generación de puestos de trabajo estables y salarios dignos.
Las Propuestas socialistas
Las mismas están contenidas en el documento de amplia difusión “ Montevideo Siglo 21- Nace otro país, crece una nueva ciudad”, que fuera elaborado desde la departamental de Montevideo a principios del año en curso.
Los ejes centrales del mismo abarcan desde la cuestión de la democracia y la participación hasta el rol de la ciudad en el proceso de integración nacional y regional:
1 - Montevideo más democrática y participativa
2 - Montevideo solidaria y con más justicia Social
3 - Montevideo y su desarrollo urbano y ambiental
4 - Montevideo Productiva
5 - Montevideo integrada al país y a la región
El cambio de orientación en la política nacional resuelto por la ciudadanía es un hecho contundente que no admite otra interpretación que la voluntad y la necesidad de operar cambios profundos en la vida del país. Lo mismo ha sido reafirmado en Montevideo que por abrumadora mayoría volvió a optar por quienes luego de tres períodos consecutivos, en donde se lograron importantes avances, se ganaron la confianza de la gente. El respaldo obtenido por el candidato de la izquierda compañero Ehrlich y su equipo es una palmaria demostración.
Este mensaje sólo puede interpretarse en el sentido de la necesidad expresa de transformaciones que ubiquen a todo el país y en particular a la ciudad de Montevideo en la senda del desarrollo económico, social y político que termine con el estado de cosas heredados de las políticas neoliberales.
Nuestro aporte en ese sentido se constituye en una referencia ineludible de hacia donde debe orientarse la política para plasmar los cambios para los cuales la ciudadanía nos dio su respaldo.
Entre la defensa del programa y la gestión de gobierno y el modelo de sociedad que se aspira a construir; la fuerza política debe desarrollar la estrategia de construcción de país de mediano plazo.
La Democracia sobre Nuevas Bases es nuestro proyecto estratégico. Por ello, es necesario reformularla a la luz de la nueva realidad, de cara a diseñar el modelo de desarrollo del Uruguay Productivo de las próximas décadas.
Por todo esto, se encomienda a la nueva dirección Departamental promover y organizar el lanzamiento de un proceso que conlleve esta elaboración estratégica.
LOS OBJETIVOS DE LA ETAPA
Definidas las prioridades de nuestro Partido en el marco de las Resoluciones de nuestro 45º Congreso debemos fijarnos los objetivos fundamentales para la consecución de las mismas en Montevideo.
En primera instancia, definimos esta etapa como un proceso de acumulación, en la cual deberá ser nuestro rol principal el canalizar las demandas de la población frente a las expectativas creadas por el triunfo del gobierno progresista.
Tendremos que empeñarnos en lograr el apoyo a nuestro Gobierno, tanto el Departamental como el Nacional, sin mimetizarnos con el mismo, manteniendo la autonomía indispensable, para así poder conducir y articular la estrategia de la izquierda.
Es imprescindible, entonces, que estos objetivos, tengan la debida continuidad histórica de nuestro proyecto socialista.
El trabajo de la nueva Dirección Política Departamental deberá estar dirigido a aspectos claves de nuestro accionar cotidiano, con objetivos que nos permitan reposicionarnos en clave social y política en el nuevo escenario, y desde “allí” dar contenido y soporte a éste y a los futuros gobiernos progresistas. Si bien es cierto que integramos el gobierno, es imprescindible entonces, si no queremos convertirnos en un “Partido de Gobierno” exclusivamente, lograr estos objetivos consolidando los siguientes aspectos:
a)El funcionamiento interno de nuestro PS.
Enfrentamos una etapa signada por profundos cambios culturales y de valores, donde prevalece el individualismo, y la prioridad por resolver lo cotidiano e inmediato, sin dejarnos espacios de reflexión para planificar el futuro colectivo, el cual condiciona el futuro individual. Para el logro de estos objetivos es imperioso revalorizar el sentido de nuestra organización, el compromiso militante, la actitud solidaria, todo lo cual hace a la esencia de nuestro proyecto.
El gran desafío es adecuar nuestro funcionamiento partidario a efectos de dar cabida a todos aquellos que se rebelen contra la injusticia del sistema, continentándolos y proporcionando las herramientas y las informaciones necesarias para la consecución de objetivos generales.
Es entonces necesario que en el ámbito de nuestros Seccionales se defina con claridad la inserción de los mismos en el medio en el cual están incorporados. La nueva Dirección Departamental, en forma conjunta con las Direcciones Seccionales deberá planificar con metas y objetivos claramente definidos las estrategias de inserción territorial, incluyendo el área descentralizada a la discusión política del Seccional.
Esto supone además promover el debate político con mayor intensidad y profundidad, efectuando análisis que permitan una evaluación de la coyuntura política.
Políticas de Formación
Lo dicho precedentemente nos reafirma en que la formación política de nuestros militantes deberá adecuarse cualitativamente a las nuevas necesidades, para lo cual el Partido le debe asignar la importancia que realmente tiene . Son elocuentes las consecuencias a la hora de plantearnos una renovación importante y heterogénea de cuadros políticos como en la capacidad de reproducir estructura partidaria en condiciones adversas.
Resulta fundamental que quien ingrese a nuestras filas se integre al conocimiento del país, su economía, su historia, las propuestas del PS y del FA, pero “también” a la ideología que mueve nuestra acción.
Es necesario definir una política de formación con carácter permanente que trascienda los cambios en los diferentes niveles de dirección, dotándola de los recursos necesarios y asegurando su continuidad.
Esas políticas deberán valorar a los organismos partidarios como ámbitos de formación permanente, proporcionando las herramientas que permitan una mejor capacitación para la acción política. Por otra parte, la asunción del gobierno nacional impone un enorme desafío a nuestro partido; ello ha de reflejarse también en la política de formación a implementar.
Por estas razones será necesario formular un “Programa Sistemático de Formación Política” acordado por el conjunto de la organización y que incluya la implementación de políticas de formación de cuadros, la atención de las necesidades formativas de los compañeros/as insertos en los diferentes frentes; y el apoyo y la transmisión de conocimientos a aquellos que deban ejercer tareas de gobierno.
b) El Frente Amplio
La complejidad de las tareas de gobierno, la complejidad de los intereses de los diferentes actores sociales y la pluralidad de la propia fuerza política, pautarán nuevos escenarios de discusión política con acuerdos y discrepancias, lo cual puede ser enriquecedor y necesario. Pero una fuerza política de gobierno necesitará más que nunca mantener aquellos principios históricos del FA: la unidad de acción, la unidad de conducción y la participación de las bases en una estructura común de toda la fuerza política.
Los socialistas debemos redoblar nuestra participación en la estructura del FA aportándoles la madurez de nuestras propuestas políticas, y articulando con sentido unitario.
Los Comité de Base en tanto puente con la sociedad deben cumplir el papel fundamental en la difusión del programa, del cumplimiento progresivo del mismo, combatiendo las campañas de desinformación que desde los grandes medios y la derecha desvirtúan los avances y amplifican las dificultades de nuestro gobierno.
Nuestra participación en la estructura del FA es hoy más necesaria que nunca porque desde allí el respaldo al gobierno adquiere una significación estratégica.
En el mes de septiembre del año próximo, en las elecciones internas, se definirá una nueva correlación de fuerzas. Todos los sectores incluidos los que ahora se incorporen buscarán obtener, como es legítimo, espacios de incidencia que los coloquen en situación privilegiada sobre las orientaciones políticas.
El Partido Socialista debe acrecentar sensiblemente su peso relativo, profundizando su labor de articulación al interior de la fuerza política, para consolidar la labor del gobierno y prefigurar caminos hacia los futuros desafíos políticos y electorales. Siendo un dador de equilibrio natural dentro del conjunto de la izquierda su debilitamiento promueve desequilibrio y la aparición de falsas polarizaciones.
C) Las Finanzas
No es posible planificar la acción política sin respaldo financiero.
Las políticas de finanzas deben apuntar a establecer fuentes de ingreso permanentes esperando que en un futuro no muy lejano se legisle acerca del financiamiento de los partidos políticos y a partir de esa realidad adecuarnos.
Mientras ello no ocurra estamos obligados, en esta nueva etapa, a continuar a resolviendo como sostenemos nuestro funcionamiento partidario contando con recursos genuinos, para sacudirnos la pesada carga de no poder desarrollar nuestra acción política por los impedimentos de orden financiero.
Consideraciones finales
Necesariamente la nueva Dirección Departamental, que surja de la Convención, rápidamente deberá establecer prioridades y definir metas y objetivos para todo el Departamento.
No pueden estar al margen de ellas recuperar nuestra inserción en la intelectualidad y en los ámbitos de la cultura y el deporte, espacios en los que hemos retrocedido sensiblemente. Para ello deben jugar un rol destacado los militantes del Partido vinculados a esas áreas.
La Juventud de Montevideo está llamada a jugar un rol importante en lo anterior a través de los gremios estudiantiles y otras instancias organizativas, así como al desarrollo del trabajo de apoyo en los seccionales, fundamentalmente en aquellas zonas de mayores dificultades de penetración, así como contribuir a la organización de formaciones juveniles territoriales.
Las políticas de inclusión no serán completadas si no atendemos adecuadamente en lo organizativo los aportes que desde los adultos mayores puedan constituirse en el transvasamiento de experiencias que en definitiva son las que dan continuidad al capital político del conjunto del partido. Promoviendo una adecuada estrategia que propicie un mejoramiento en su calidad de vida.
Sea cuales fueren los objetivos y metas planteadas nuestro desempeño político logrará optimizar su potencial en tanto involucre al conjunto del Partido en Montevideo. Es imprescindible que la estructura sindical profundice su desarrollo y vuelque todo su apoyo en respaldo a las metas que se establezcan.
La dimensión de género debe cruzar en forma horizontal toda nuestra tarea política. La nueva dirección deberá respaldar en forma específica el desarrollo de políticas de género y su proyección, de modo de promover la igualdad de oportunidades para superar la falta de equidad. Para ello los mecanismos de discriminación positiva, en las áreas de representación y formación política serán instrumentos pertinentes. Se hace imprescindible traducir políticamente las reivindicaciones de los movimientos de mujeres, para que sean asumidos por todos los integrantes del partido y formen parte de la cultura socialista para proyectarla al conjunto de la sociedad.
ANEXO
Se incorpora el presente anexo conteniendo aquellas mociones de carácter instrumental en la organización del partido y que fueron votadas afirmativamente en la 11ª. Convención Departamental.
1) Acerca de la participación de los Secretarios Políticos de los Seccionales.
Que los compañeros Secretarios Políticos de los Seccionales se integren al funcionamiento del Comité Departamental con voz y sin voto.
Que en caso de que ya sea miembro electo del Comité Departamental el Comité Seccional respectivo designará a otro/a para participar en estas instancias.
2) De los activos por Frente
Se reinstalen los activos por frente con una frecuencia apropiada
3) Sobre Fucvam
Que se realicen periódicamente activos de intercambio entre los compañeros de la dirección
de Fucvam y funcionarios, así como los que habitan en cooperativa y militan territorialmente.
4) Descentralización y participación ciudadana
Crear un espacio de trabajo y de interrelación entre los ediles departamentales; ediles
zonales, Concejales, jerarquizando este ámbito de trabajo.
Sugerir a la Secretaría Nacional de AAMM la definición de líneas estratégicas de trabajo
respecto al área metropolitana con el fin de generar espacio de encuentro reflexión e
intercambio y proponer proyectos y planes conjuntos.
Documento aprobado por la XI CONVENCIÓN DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO del Partido Socialista del Uruguay
Salón Azul IMM
Sábado 3 y Domingo 4 de Diciembre de 2005.